En esta ocasión las fotografías nos ayudan a identificar nuestro paisaje más cercano. Paseando por el Alto del Vivero entre Bilbao y Galdakao nos podemos encontrar curiosas instantáneas como las que  nos acompañan.

Este pequeño reptil, la salamanquesa común se aclimata muy bien a los climas tropicales. Por eso, no sorprende, al contrario encontrar en paredes y muros como en esta ocasión. Intentando camuflarse de los intrusos que la puedan dañar. Lo que resulta sorprendente es coincidir con una prueba deportiva. Este esforzado triatleta pedalea con ahínco mientras que plácidamente un gato cruza la carretera, ajeno a la escena.

Este notable ejemplar de roble americano, es un claro ejemplo de  la especie que abunda por este entorno periurbano. Sus ramas frondosas y vigorosas le dotan de un porte magistral. La primavera es generosa y el verde inunda el ambiente más cercano.

Paseando por la orilla de la carretera, las margaritas aprovechan la lluvia de la noche anterior para estilizarse. Aprovechar este nutriente gratuito que les permite florecer y destacar entre el resto de la vegetación circundante.

Tomando un desvío a mano izquierda en dirección a Galdakao, por  un serpenteante camino, el trinar de los pájaros nos hace compañía. Las aves del sotobosque y la campiña sobrevuelan el cielo en busca de unas ramas donde descansar y observar a quiénes caminamos por sus dominios.

Y para concluir estas reflexiones sobre el paisaje mas cercano, una cabaña ganadera de reses bravas sorprende  a los caminantes. Este pequeño novillo de la imagen inferior se embosca entre el espino albar para camuflarse del objetivo indiscreto que le retrata.

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