Acostumbrados a poner un precio a todo aquello que queremos, no siempre lo conseguimos. El valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que se suceden. A lo largo de 12 días en Cangas del Narcea con situaciones irrepetibles, momentos inolvidables y personas magníficas. La luz de la pulsera mágica se difumina en la oscuridad, pero su estela se guarda en nuestro firmamento particular.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *