Hablar claro, brevemente, sin rodeos ni circunloquios. No es tan complicado. Por mucho que lo parezca a veces.

¿Cuánto cuesta subir la persiana de un club de base cada día para enrolarse en una liga semiprofesional como la LEB Plata? No es fácil responder. La respuesta más adecuada se puede resumir en un vocablo  con mayúsculas: COMPROMISO. Por parte de todos los que integran la familia del CB Agustinos Eras de León. Quiénes se ocupan de buscar jugadores, acomodarlos y acompañarlos para que se adapten a una nueva ciudad. Los encargados de la intendencia: comida, lavandería, sanidad y consejeros paternales en los momentos más duros de la Liga. Los responsables técnicos planificando la temporada, los entrenamientos y analizando rivales para luego preparar la estrategia de los encuentros. Los Directivos del club solucionando problemas de última hora; visados, contratos, patrocinios, siempre a contrarreloj. Los patrocinadores, institucionales o privados, grandes o pequeños, invirtiendo su capital para dar salida a un sólido proyecto deportivo.  Y como no los delegados del área de comunicación y marketing del club posibilitando que la imagen corporativa del club sea visible a diario en redes sociales y medios de comunicación de masas.

Pero como dice Jordi Asens en el libro Huevos con Bacón:

¿Sabéis la diferencia entre compromiso e implicación?  Que cuando tú estás comiendo un  par de huevos fritos con bacón piensas como se ha comprometido la gallina para poner los huevos, pero el que se ha implicado de verdad es el cerdo que ha dejado su vida para que puedas comer el bacón.

Salvada la categoría en su primera temporada en LEB Plata el balance es reconfortante. La masa social, los socios, han consolidado la nueva etapa, renovando sus abonos. Aunque hubo momentos duros, para abandonar los puestos de cola en la clasificación, hasta que se consiguió una serie consecutiva de victorias. Dos jugadores fueron MVP en distintas jornadas. Se batió el récord de anotación más alto´ en un partido de la categoría por parte de los dos equipos enfrentados. Hubo que reestructurar la plantilla y dar salida a jugadores para consolidar distintas posiciones del juego. Trece victorias y diecisiete derrotas en treinta partidos, peleando incluso para entrar en los puestos de honor que dan derecho a jugar  las eliminatorias por  el ascenso.

Tras las merecidas vacaciones toca volver a engrasar la persiana. Poner a punto sus dispositivo mecánico para solventar errores y configurar la mejor de las plantillas posibles para ir cumpliendo plazos en las ambiciosas perspectivas de futuro del CB Agustinos Eras. A pesar de aquellos voceros, agoreros de un porvenir no de color de rosa para los que integran este club.

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