Según algunos autores, el Románico se puede considerar como un arte con sentido de sermón: un discurso en piedra o en pintura para que lo leyeran los que no sabían leer. Además de mostrar dos lenguajes diferentes a sus fieles: uno que se ve y otro, que se averigua.

Entre sus rasgos principales  comentar que se trata de un arte eminentemente rural con edificios tardíos y un carácter retardatario en Vizcaya. En lineas generales, los edificios eclesiásticos de esta provincia son realizados por artistas populares que copian lo aprendido y se adecuan a las necesidades de una pobre y pequeña localidad. En cierta manera, son construcciones de una sola nave con cabecera rectangular, con bóvedas de cañón sin estribos ni contrafuertes. Con una  portada que no supera los dos capiteles a cada lado, salvo excepciones honrosas. En estos la decoración es mayoritariamente vegetal, con zarzillos, entrelazos, piñas, hojas perladas, volutas y bolas.

Algunas de las reseñas citadas se pueden comprobar al transitar por la parte  rural del municipio de Mungia.  Un recorrido de cerca de 14 km. cercano a las cuatro horas a un paso llevadero.  La primera parada se produce en el Barrio de Atela en la ermita de San Antonio Abad. De construcción reciente conserva en su fachada una ventana recuperada de su primigenia ubicación, con cierto estilo mozárabe. Junto con una talla del patrón en una esquina.

A 2 kilómetros  de ésta se encuentra en el Barrio de Llona, la ermita de Santa María Magdalena en la que sobresale una Espadaña de un vano rematada con una cruz de hierro. Presenta una puerta adintelada y una ventana de las mismas características. Recoge sobre el dintel una vieja inscripción de madera en la que se lee: MADDALEN 1846.

Tras una prolongada subida y cerca de 45 minutos de caminata se llega a la ermita de San Lorenzo de Amezaga  perteneciente al barrio de Basozabal. Presenta unos muros de mamposteria con una cubierta a dos aguas. Con una puerta y una ventana de arco de medio punto y una mesa de piedra. Un pequeño pórtico con cubierta a tres aguas sirve de refugio ante las inclemencias climatológicas.

Cercana a un área recreativa, con merenderos, fuente y parrilla se ubica la Iglesia de Santiago en el barrio de Laukariz. la construcción actual se edificó entre los siglos XVII y XVIII. La bóveda primitiva ha desaparecido y presenta un pórtico alrededor de  la iglesia con techo de madera. La Espadaña es de estilo neoclásico.

Tras el hamaiketako toca retornar la marcha para conocer en el barrio de Atxuri la ermita de San Martín. La Puerta y la ventana son adinteladas. Con un pequeño pórtico a los pies. Los muros son de mampostería lucida y las esquineras de sillería. Con una imagen del patrón presidiendo el altar y un cuadro del Sagrado Corazón y Jesucristo ante Pilatos.

Como dato curioso en un muro del caserío adyacente a la ermita aparece una figura antropomórfica de la que no se tiene muchos datos contrastados sobre el origen y significado de la misma. Si hay referencias sobre posibles enterramientos de un barrio judío en las proximidades.

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