Un día cualquiera de la semana. Sales de casa para dar un paseo por el entorno natural más cercano a tu domicilio. Comienzas a ver el paisaje que te rodea. Lo conoces de primera mano. Entonces, te encuentras con sus lágrimas desordenadas, a modo de llanto representadas por la resina que de desprende tras su corte. Apilado con otros de su especie, en un terreno particular su vida se extingue. La rentabilidad económica urge a los propietarios, para paliar la plaga marrón que afecta a las coníferas en Euskadi.

Pero este sufrimiento no sólo le afecta al pino. Parece que el eucalipto, también le llega su turno de corta., en el mismo terreno Ante la incertidumbre que se ve sometida en este territorio histórico la política forestal, los augurios de los más alarmistas empiezan a tener consecuencias sobre los propietarios forestalistas. Gajes del oficio. Ante la incertidumbre, bienvenidos sean los euros, antes  que se acaben las subvenciones por las cortas anticipadas por la enfermedad del pino.

Con resignación abandono el paraje. Toca acercarse a otro lugar  más céntrico y concurrido. El Museo de Bellas Artes de Bilbao, en su ampliación de hace ya unos cuántos años, reservó un espacio en el edifico moderno y ampliado para un castaño. La mala suerte se cebó con él y fue talado. Para preservar su identidad primigenia, ,los gerentes de la pinacoteca han optado por  plantar, gracias a la colaboración del Servicio de Jardinería del Ayuntamiento de Bilbao, un nuevo castaño de indias blancoAesculus hipocastanum, en el lugar original, que será supervisado en su arraigo y en la dirección de una de sus ramas hacia la cavidad de la cristalera.

Con esta iniciativa se pone de manifiesto que cuando hay voluntad, diálogo y compromiso por parte de los servidores públicos y privados se llegan a iniciativas que resultan satisfactorias para todas las partes. Progresamos en nuestro camino y nos acercamos al universo de la mitología vasca. Por influencia de las culturas indoeuropeas, durante la etapa del neolítico, la mitología vasca se enriqueció con sus aportaciones centradas  en mitos terrestres relacionados con el cielo, las nubes, las fuentes, los ríos, los montes. 

En este escenario artificial se recrea un bosque mágico, donde los duendes y seres mitológicos más representativos de la cultura vasca se reúnen a trastear durante un rato. Quién me interesa en particular es Basajaun. Comentan sobre su aspecto que presenta una larga cabellera y un pie redondo. Además, se le conoce como el primer agricultor, herrero, molinero, entre los habitantes del mundo.

En realidad,  lo que me interesa es que me cuente sus progresos y su supervivencia:

Rodeado de plantaciones de pinos, eucaliptos, vías rápidas y cemento, Basajaun sobrevive en uno de los últimos reductos autóctonos que aún le quedan, milagrosamente salvado por su fuerte pendiente, suelo rocoso e inhóspito del paraje.

No entiende de grandilocuencias, conceptos científico-técnicos y vocablos complejos que se plasman en ejemplares de papel, que por cierto, provienen de aquella materia prima que él se afana en defender: LOS ÁRBOLES.

Desde su privilegiada atalaya se esfuerza por comprender a quienes solicitan en instancias forales y municipales la necesidad de reforestar con árboles autóctonos, para frenar las presuntas subvenciones a las plantaciones de pino y eucalipto. Le resulta más complejo asimilar la llegada de árboles procedentes de otras latitudes, costosos por su transporte, colocación y de difícil arraigo en su lugar de destino. Traga saliva, se muerde la lengua y continua con su azada y su saco repleto de bellotas, avellanas y otros frutos del bosque en su impagada, pero fructífera faena diaria: un acebo para el gélido invierno; un roble aquí; unos sauces y alisos por allá, cercanos al arroyo; un serbal para las pequeñas aves y un diminuto plantón de fresno para que las ovejas puedan cobijarse bajo su sombra en el estío.

Su modesta visión del bosque como un ser vivo en el que todos sus miembros son necesarios y del que no conocemos ni una mínima parte de su imbricadas relaciones ni de las aplicaciones que nos pueden aportar a los humanos, que un día descendimos de los árboles.

Se acerca la hora de concluir este periplo. Siempre recurrimos a ellos, los árboles, para lo bueno y lo malo, en la salud y en la enfermedad, siempre están presentes en nuestro universo más cercano. Con sus ganancias netas de biodiversidad; representados en portadas de revistas, carteles, discos, concursos; iconos vivos de escudos, banderas e insignias de clubes deportivos; sellos viajeros por los cinco continentes; viñetas gráficas de periódicos y revistas; logotipos de instituciones y colectivos; representaciones  plásticas, pictóricas y fotográficas.  Omnipresentes en la forma y manera para que cada uno quiera conservarlo y recordarlo como en esta muestra representativa de este enlace en formato audiovisual.

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