[ …. Las sebes son las únicas tapias respetables que caben entre hombres que se dicen de buena fe. Las sebes son sólo una celosía; y su cancilla, una puerta que cualquiera puede abrir. Me fascinan las sebes, me encandilan. Las sebes son las fronteras de mi patria, que es la infancia, de nuestros guariches y correrías. Las sebes son el pellejo histórico de esta tierra, trazos de nuestra geometría humana y labradora. Las sebes no hacen daño ni al viento, que lo peinan. Las sebes son las únicas paredes del mundo que están vivas, que alojan vida y la difunden….]

Pedro Trapiello en el Prólogo del libro “Las Sebes de la ciudad de León” de Víctor Casas y Andrés Calderón.

Además de estas fincas autóctonas, separadas unas de otras por cancelas y arbustos propios de la zona puedes contemplar, encinas, majuelos, chopos, alisos, fresnos, álamos, olmos, avellanos. Una auténtica variedad de vegetación aprovechando el carril bici que circula por el municipio de Villaquilambre hasta León.

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