Los  bosques de hoja caduca o marcescente,durante el periodo invernal la hoja seca puede permanecer en la especie, como en la imagen que acompaña esta entrada.

No pasa por ser muy conocida en León. Hay otra Reservas de la Biosfera más demandas por usuarios y curiosos que la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga que obtuvo esta categoría en el año 2005. Asentada sobre dos términos municipales La Pola de Gordón y Villamanín dentro de la Montaña Central de León enclavada en la vertiente leonesa del Macizo de la Cordillera Cantábrica. Ocupa una superficie de 33.442 hectáreas. Y en este lugar el agua cobra una vital relevancia dentro del paisaje como recordaba Azorín:

«El paisaje somos nosotros ; el paisaje es nuestro espíritu, sus melancolías, sus placideces, sus anhelos…»

La cascada de aguasblancas ,imagen superior, en Pola de Grodón brota con vigor, brío y tesón de las peñas abruptas calizas. En esta estación invernal su gélido trayecto discurre por medio de un bosque de hayas desprovisto de sus hojas.

El haya, fagus selvatica aparece en las laderas de umbría donde se da una mayor concentración de humedad y las nieblas son persistentes. Coloniza los suelos fértiles y frescos mostrando cierta preferencia por los sustratos básicos. Respecto a sus componente morfológicos  se trata de ejemplares que alcanzan con facilidad los 35  metros de altura. Sus ramas crecen formando un angulo de 60 grados con el tronco.. Con una copa inicialmente esférica para luego derivar en una cúpula densamente poblada. El musgo invade el tronco en su parte inferior dotándolas de colorido durante esta época.

Los rigores invernales dejan su impronta sobre la Naturaleza. La fría mañana cubre de escarcha la timorata hoja de un sauce. Es buen momento para recolectar algunas de las especies micológicas que proliferan por estas latitudes. la despensa natural nos obsequia con distintas variedades dentro de estos bosques.

 

Emboscados en este paisaje atlántico sobreviven bosques de encinas, Quercus ilex ilex cuya presencia pueda explicarse procedente de una invasión en épocas de climas más benignos y una posterior ubicación en situaciones  microclimáticas y edáficas favorables. Algunas especies del bosque de galería también denotan su presencia: Sauces y alisos, algún esporádico fresno. El mostajo, sorbus aria también encuentran refugio dentro de  este enclave leonés.

Los robledales que se dan en esta zona comprenden las especies de roble rebollo o melojo, Quercus pyrenaica y el roble albar Quercus petraea. El primero presenta una formación irregular y con frecuencia construye matas o arbustos. Rebrota con facilidad de la mata y su leña aporta poder calorífico a las calderas de los habitantes de esta población. Prefiere los suelos acídos las laderas de solana. Además ocupa cotas más bajas con respecto al roble albar. Y en su etapa madura puede formar bosques con árboles cuyo porte oscila entre los 10 y 15 metros de altura.

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